Crónica de un crimen absurdo
La muerte de un chico de 11 años baleado a mansalva en Calarcá, Quindío
La muerte de un chico de 11 años baleado a mansalva en Calarcá, Quindío
Fue cuando Ricardo Díaz salió de su casa, a las 4 de la tarde, para esperar a su hermana. Le pegaron un tiro en la cabeza. Se habló de una guerra de bandas, a causa de la ambición de tener el poder del territorio de la comuna.
Ricardo Díaz, (1999-2007), un pequeño amante del futbol, y muy talentoso con la pelota, decía su mama Antonia Díaz, madre soltera, cabeza de familia, era un chico normal, que cursaba 6 grado, en el Colegio Antonio Nariño, donde también participaba en los equipo de futbol, lo que era Su pasión.Aparentemente parecía que tenían una vida tranquila, aunque convivían en un espacio de violencia, donde se respiraba un pesado aire de intolerancia, degradación social y carencia de valores, así pues vivir en “Llanitos”, el barrio que preocupada a Doña Antonia, ya que no quería que su hijo percibiera tan cruel y maléfico comportamiento social, pero dado a la carencia de recursos económicos , y la migración de su tierra natal (Manizales), no tuvo otra opción que integrarse en este espacio algo macabro. Siempre tuvo pensado salirse de aquel lugar, aunque la inocencia de Ricardo lo ponía en desacuerdo con los objetivos de su madre , ya que tenía ya sus amigos y su dimensión de la vida era juego, risas y estudio, Antonia profetizaba males para la integridad física y mental de su hijo, pero no tan macabros como los que sucedieron después.
Vemos con tristeza que los efectos de la violencia llegan hasta los corazones más puros e inocentes, en la tolerancia esta la respuesta.
Paz y Amor!!! ;) 

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